La alemana BASF es la mayor empresa química del mundo  y su fábrica principal, situada en la localidad de LUDWIGSHAF, con sus más de 10 kilómetros cuadrados de superficie y 115 kms. de calles interiores dentro del complejo, está considerada el recinto integrado de mayor tamaño. Fundada en el año 1865 por FRIEDRICH ENGELHOM bajo la denominación de BADISCHE ANILIN UND SODA FABRIK (BASF) (en castellano Fábrica Badense de bicarbonato de sodio y anilina) inició su actividad desarrollando tintes, y en 150 años se convirtió en la compañía líder, por encima de sus competidores más directos DOW CHEMICAL COMPANY y DuPONT.

En los periodos previos a la Segunda Guerra Mundial y hasta su finalización (1925-1945) pasó a integrarse en un grupo de mayor tamaño denominado IG FARBEN. La implicación demostrada de la compañía en apoyo al régimen dictatorial de Hitler, hizo que los países aliados consideraran que el grupo industrial tenía un tamaño demasiado grande y además se encontraba corrompido en su gestión. Por eso en los juicios de Núremberg se tomó la decisión de desmantelar IG FARDEN, dividiéndola en cuatro compañías de mucho menor tamaño: BASF, BAYER, HOECHST y AGFA. Las nuevas empresas heredarían los activos correspondientes de IG FARDEN, pero sus dirigentes nunca respondieron por sus posibles responsabilidades.

Hoy en día la presencia de BASF en los mercados es notable. Con más de 115 mil empleados, trabaja en los cinco continentes y tiene una segmentación muy clara de sus diferentes líneas de negocio, que entre todas ellas proporcionan unas ventas consolidadas de más de 64 mil millones de euros, con un beneficio neto a la compañía del 10% de su cifra de negocio, más de 6 mil millones en el cierre del año 2.017.

BASF SE es la cabecera del grupo. Bajo su paraguas están tanto las participaciones directas como indirectas en todas las sociedades participadas, y es la compañía que realiza la mayor actividad industrial. En total 286 empresas consolidan sus cuentas dentro de BASF SE.

BASF tiene presencia en más de 80 países y opera en seis centros denominados VERBUND (que posteriormente explicaremos) y en 347 fábricas adicionales. Cuenta con más de 130 mil clientes de diversos sectores y apoya su actividad con 70 mil proveedores que le proporcionan materias primas necesarias como nafta, gas natural, metanol, amoniaco o benceno.

Las cinco divisiones, que pasaremos a analizar a continuación, son: las dedicadas a productos químicos, productos de rendimiento, materiales y soluciones funcionales y por último, petróleo y gas.

  • PRODUCTOS QUÍMICOS: Con unas ventas totales en el año 2.017 de 16 mil millones de euros, creció a un ritmo en ventas del 27%, con un EBITDA un 73% superior al ejercicio anterior. Este acelerón en los resultados es debido al control de costos en la cadena de procesos de producción y logística, así como la innovación en soluciones a medida para los clientes. La adquisición de ALBEMARLE a CHEMETALL a finales del año 2016, también colaboró positivamente en la obtención de objetivos.

Esta línea de producción se divide en tres líneas de negocio diferenciadas: petroquímicos, monómeros e intermedios.

La producción a medida permite a la clientela mejorar las posibilidades de los productos y optimizar sus procesos. BASF tiene capacidad de cumplir los exigentes requisitos de una amplia gama de la industria actual.

BASF desarrolla la actividad implantando el sistema VERDUND en sus productos, que le permite integrar los lugares de producción, con lo que consigue diferenciarse y ser más competitivo. Siempre se tiene en mente perseguir la excelencia operativa y tecnológica, obtener sinergias en función de la escala, la integración y la disponibilidad de materias primas, reducir la complejidad en los procesos y gestionar adecuadamente la logística, eliminando la complejidad en la fabricación.

Con este sistema se consigue que el calor residual de una planta en vez de perderse, sirva para proporcionar energía a otras fábricas del grupo, así como para utilizar los subproductos en otros sistemas ahorrando materia prima y gasto energético.

  • SOLUCIONES AGRÍCOLAS: BASF aporta valor ayudando a los agricultores a tener éxito en el complejo sistema de producción actual. Proporciona soluciones innovadoras, incluyendo soluciones basadas en tecnologías digitales, soportadas por la experiencia práctica y pragmática que ha logrado para optimizar la industria agrícola y aumentar la rentabilidad en las granjas. La agricultura tiene un papel fundamental en el desarrollo humano aportando alimento y energía, teniendo que ser riguroso en la atención al cuidado del medio ambiente. Los productos de BASF pueden proporcionar soluciones innovadoras en las plantaciones, en el control de plagas y en la gestión del paisaje, cumpliendo un doble objetivo, mejorando la vida de las personas a la vez que aporta valor a los agricultores, haciendo sus negocios más rentables.

Su tamaño representa el 9% del total del GRUPO BASF, manteniendo un crecimiento plano por la dificultad de crecimiento que muestra el mercado. Para ser más fuerte en un futuro, la compañía ha llegado a un acuerdo para crecer con el suministro de semillas y herbicidas mediante la adquisición de la división de negocio que poseía BAYER.

  • SEGMENTO DE PETRÓLEO Y GAS. Su mercado está centrado en la exploración y producción en aquellas regiones ricas en petróleo y gas en Europa, África del Norte, Rusia, América del Sur y Medio Oriente. En estas zonas ha establecido alianzas sólidas, donde BASF aporta la experiencia tecnológica de la que goza. Uno de sus socios de referencia es la compañía rusa GAZPROM.

Al igual que sucede con las SOLUCIONES AGRÍCOLAS, el negocio en el SEGMENTO DE PETRÓLEO Y GAS es residual a las cuentas de BASF, donde sólo aporta el 5% de su facturación, aunque puede incrementarse en un futuro ya que actualmente muestra crecimientos del 17%. Un paso dado en este camino son los acuerdos realizados en el año 2017 entre BASF y el GRUPO LETTERONE, para fusionar su negocio de aceites y gas en un único conjunto. La nueva compañía nace con el nombre de SINTERSHALL DEA y se crea con vocación de ser líder en exploración y producción en Europa para que, una vez mostrado su crecimiento en el medio plazo, la sociedad acabe cotizando en el mercado de valores.

  • PRODUCTOS DE RENDIMIENTO: Esta división representa el 25% de las ventas del GRUPO BASF. Creció ligeramente tal como estaba contemplado en los objetivos fijados en el año 2016, pero sufrieron una caída más profunda de lo esperado en el EBITDA, derivada fundamentalmente del estancamiento en los precios de comercialización con una subida importante en los costos, que no pudieron ser repercutidos en los precios finales.
  • MATERIALES Y SOLUCIONES FUNCIONALES. Es la división de mayor tamaño ya que representa el 32% de la cifra de negocio actual de BASF. Trabaja con productos innovadores y proporciona soluciones y servicios para diferentes sectores o clientes específicos. Para el éxito de la división, se tiene especial cuidado con las distintas necesidades y con el desarrollo de la cooperación en las actividades de los clientes.

BASF, como muchas multinacionales, va cambiando de objetivos estratégicos y realiza operaciones adquiriendo divisiones a sus competidores o desprendiéndose de negocios donde su presencia no es sustancial. En 2017, ha adquirido al GRUPO SOLVAY la actividad de Poliamida global, que le permite mayor presencia en mercados como Asia y América latina y aumenta la división de plásticos. Por otro lado, se ha llegado a un acuerdo con el GRUPO STAHL, líder en procesos químicos para la industria del cuero, de aportar la división de BASF, a cambio de una partición del 16% en STAHL, que con la operación se hace más grande.

Las soluciones que posee BASF se pueden notar en el día a día de nuestra actividad. Ejemplo de ello puede ser lo que comentaremos a continuación.

BASF abarca una amplia gama de productos químicos, plásticos, productos de rendimiento y productos de protección de cultivos así como asistencia a productos derivados del gas y el petróleo, teniendo en cuenta la protección del medio ambiente y la responsabilidad social, dada la importancia de la actividad que desarrolla. Investigando e innovando aportan a los clientes satisfacer necesidades actuales y apoyarle en el futuro. En su trabajo se desarrollan soluciones para la conservación de recursos, se apoya la nutrición equilibrada y se contribuye a mejorar la calidad de vida. Se aporta tecnología para que los vehículos se construyan y operen de una manera más eficiente.

La gama de productos en cartera es muy amplia y cubre el suministro de plásticos de ingeniería, poliuretanos, espumas especiales, revestimientos, pigmentos, catalizadores, lubricantes para ejes y transmisiones, aditivos para combustibles, refrigerantes y líquidos de freno, así como materiales para baterías.

Con los productos de BASF se ha ido desarrollando la industria de la construcción, permitiendo que con su aplicación los edificios sean más duraderos y requieran menos recursos destinados al mantenimiento, consiguiendo la eficiencia desde el punto de vista energético y protegiendo el medio ambiente.

También BASF aporta valor a sus clientes en soluciones energéticas más sostenibles. Su conocimiento en química para yacimientos petrolíferos, refinerías, minería, agua, energía eólica o solar, permite garantizar con sus productos soluciones más saludables y naturales al mismo tiempo que aporta un significativo ahorro en costos.

A la industria del mueble le aporta soluciones en los procesos de fabricación, que van desde los pegamentos, conservantes para la madera, ayuda en los sistemas auxiliares, materias primas para pinturas y revestimientos, sistemas de poliuretano para tapicerías de sillas o plásticos de rendimiento, que le permiten modernizar y mejorar la calidad de los productos finales fabricados.

La industria farmacéutica se beneficia de la experiencia de BASF en química con polímeros, de su capacidad de I+D y soluciones como solubilización, la liberación de la piel y las cápsulas blandas. Se ofrecen una variedad de materias primas como los reactivos, boranos, alcoholatos, grupos protectores o sales de hierro de alta pureza, que satisfacen necesidades especificas de cada marca. Por otro lado, aporta química que incluye vitaminas, emulsionantes, esteroles vegetales u Omega-3.

Es esencial para ver el esfuerzo que viene realizando BASF analizar su política de Investigación y Desarrollo.

En el año 2.017, se concretaron cerca de 3.000 proyectos en Investigación, con una inversión de más de 1.800 millones de euros. El 20% de dicha cantidad fue destinada a temas relacionados con la visión a largo plazo, mientras las divisiones operativas se llevaron el 80% restante.

En cuanto a inversiones en equipos, plantas y nuevas fábricas, la inversión alcanzó la cifra de 4 mil millones de euros. Este dinero fue destinado fundamentalmente a las divisiones de productos químicos, materiales funcionales y soluciones y al segmento de petróleo y gas.

La inversión principal se concretó en medidas de inversión en la fábrica de LUDWIGSHAGEN, fortaleciendo las técnicas internas de VERBUND.

El principal mercado comercial de BASF es Europa, que acapara el 45% de sus ventas, seguido de América del Norte con el 24%, la zona de Asia y Pacífico con el 22% y en menor medida, América del Sur, África y Oriente Medio, que contribuyen con el 9% del total. Para la compañía es estratégico sacar partido a las inversiones realizadas en Asia con un aumento de sus ingresos, ya que el mercado es inmenso y actualmente es la región que mayor rentabilidad final aporta al balance.

En el año 2025, el 65% del mercado de producción química será ocupado por países emergentes como China, Pakistán, Bangladesh, América latina, Europa del Este, Medio Oriente, Turquía y África. Estas zonas presentarán un crecimiento superior a la media del resto de países, por lo que en previsión, ya se destina más de una cuarta parte de las inversiones en ellas.

En cuanto a la posición financiera del GRUPO BASF, esta tiene una solvencia alta. Dos objetivos marcan este logro: la optimización del capital propio y la limitación de los riesgos que se adquieren en operaciones donde hay que acudir al endeudamiento. La compañía siempre mantiene una posición en las calificaciones crediticias tipo “A” y sus vencimientos de deuda están acordes con su plan de negocio, siendo capaz de cumplir sus obligaciones sin tener que acudir a auxilio externo.

BASF viene colaborando con la sociedad científica a través de su actividad. Tiene convenios firmados con más de 600 universidades y relaciones con una amplia red de empresas e institutos de investigación, donde explica su conocimiento y las conclusiones obtenidas a través de la aplicación de los sistemas VERBUND. De la misma forma, y fruto de estas colaboraciones, BASF obtiene el acceso a nuevas ideas y a mentes talentosas en diversas disciplinas que enriquecen nuevas posibilidades para otros proyectos. Dos ejemplos muy positivos son los trabajos que se están realizando con el KIT (INSTITUTO KARLSRUHE DE TECNOLOGIA) o con el LABORATORIO DE BATERIA ELECTROQUIMICA (BELLA),  ambos en Alemania.

La cantidad destinada por BASF a diferentes entidades como donaciones alcanzó en el año 2017 la cantidad de 57 millones de euros, similar a la realizada en años anteriores. BASF estuvo presente en diferentes actividades de ACNUR, en los campos de refugiados de Kenia.

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