Nuestro país es líder mundial en producción, comercialización y exportación del aceite de oliva.

En el sector participan 400 mil olivicultores, existen 1.755 almazaras, 1.500 envasadoras y 22 refinerías. Todo ello hace que nuestra producción media sea de 1,4 millones de toneladas, de las cuales el 62% se venden a otros países. Es el primer exportador español en agroindustria, que viene a representar el 10% del total nacional. Tenemos 2,5 millones de hectáreas dedicadas al cultivo y se calcula que contamos con 340 millones de árboles plantados. Estas plantaciones se encuentran fundamentalmente en Andalucía – 62% -, Castilla La Mancha – 12,8% – y Extremadura – 10,5% -. También tenemos amplias áreas de cultivo en Catalunya, Aragón y Comunidad Valenciana. Muchos productores se encuentran representados por asociaciones como ASAJA, COOPERATIVAS AGRO-ALIMENTARIAS, COAG o UPA.

Los países principales productores de aceite son España, Italia y Grecia, que gozan de un clima ideal para su desarrollo. La cuota de producción española a nivel mundial es del 38%, mientras que Italia y Grecia tienen el 20% y 13% respectivamente. Existen países próximos al nuestro dónde también existen plantaciones, tales como Túnez, Turquía, Marruecos, Portugal y Argelia, con cifras cada vez más crecientes. La producción mundial se encuentra al alza de tal manera que se ha pasado de una producción de 1,472 millones de toneladas a principio de los años noventa, a la actual que supera los 3,4 millones.

Nuestros principales importadores, donde nuestros productos son más conocidos, son Estados Unidos, Italia, Canadá y Brasil. América del Norte, representa el 40% de nuestras importaciones, pero existe un amplio mercado por abrir ya que tiene una cuota del 8% del consumo mundial. Europa es otro mercado donde se puede aumentar cuota dada la calidad de nuestros productos, pero sin duda, donde existen enormes expectativas puestas es en el mercado chino, donde se calcula que a través de los canales adecuados puede llegar a suponer el 81% del volumen de exportaciones. En cualquier caso, España exporta sus productos a 180 países.

“La demanda del producto viene condicionada por las estrategias comerciales de las cadenas de distribución y su política de fomentar productos sustitutivos o complementarios.”

Al contrario que otras naciones, nuestro consumo de mantequilla y margarina es muy bajo, lo que fomenta el uso del aceite en la cocina. Empleamos para ello Aceite de Oliva en una cuota del 70%, quedando el otro 30% para otras producciones (fundamentalmente aceite de Girasol). Existen diferentes clases de aceites, tales como Oliva Virgen, Virgen Extra, Oliva y de Orujo de Oliva. La demanda del producto viene condicionada por las estrategias comerciales de las cadenas de distribución y su política de fomentar productos sustitutivos o complementarios.

Es frecuente escuchar comentarios de venta a pérdida en grandes cadenas como reclamo comercial. Esta actitud es muy difícil de cambiar y denunciar. Lo cierto es que el precio de un litro de aceite en una almazara no baja de 3 euros y a ello hay que añadirle todos los costos hasta su puesta final en el supermercado, como reclamo para incentivar otras ventas. Lo cierto, es que en determinados períodos del año nos encontramos precios como el de la Cadena ALCAMPO a 2,64 euros litro, MERCADONA con la Marca HACENDADO ofrece por 7 Euros 3 litros, Hojiblanca del Fabricante DEOLEO a 2,99 Euros, CARBONELL A 2,59 con la compra de 3 litros, ACESUR por 2,75 euros, YBARRA A 2,59 Y DINTEL (ACEITES DE TOLEDO) por 2,85 euros el litro. Hay que tener en cuenta que el 83% de las ventas en España se realizan a través de Supermercado e Hipermercados.

Al costo de 3 euros litro, hay que añadirle el refinado del producto, que viene a salir entre 0,15 y 0,9 céntimos, los gastos de industrialización, embotellado, tapones, etiquetado, financieros y margen que pueden suponer entre 0,15 a 0,18 céntimos. Estos gastos hay que incrementarlos con el transporte y el IVA al 10%, ya que no es deducible. Los precios descendientes vienen a suponer una reducción de márgenes y la desaparición de las explotaciones menos rentables. En resumen, nos encontramos en un Mercado donde España goza de una situación de privilegio, pero donde tiene que estar atenta a los movimientos de la competencia para no perder su ventaja competitiva basada en la calidad de su producto.

Consideraciones a favor:

– Poco a poco se va produciendo en el consumidor un cambio en sus hábitos de consumo, lo que fomenta las ventas de productos naturales como es el caso del aceite.
– Hemos visto que nos encontramos ante un mercado en auge, donde cada vez es mayor la demanda del producto a nivel mundial. Tiene especial importancia el fomento del producto de calidad como los aceites de Oliva Virgen Extra.
– Este tipo de plantaciones ayudan a la lucha contra la erosión de la tierra, favoreciendo la diversidad biológica en la zona.
– El desarrollo de este producto impacta (con matices) sobre poblaciones rurales que de otra forma verían limitado su nivel de aprovechamiento.
– Trazabilidad, es considerado un producto muy sano debido a los enormes controles de calidad que se realizan en todo el proceso.
– Pueden abrirse con el aceite oportunidades nuevas en las energías renovables, contribuyendo a la creación de un medioambiente responsable.
– También puede ser utilizado en líneas de producto para cosmética, parafarmacia, conservas y cárnicas.

Por el contrario, existen factores de riesgo que debemos tener en consideración:

– Como hemos visto, el agricultor que es el proveedor principal, se encuentra sin fuerza de negociación en el proceso lo que afecta a uno de los eslabones básicos de las relaciones horizontales y cadena de valor empresarial.
– En la misma línea, cada vez el comprador tiene más fuerza en la fijación del precio debido al consumo de marcas blancas.
– No puede existir una competencia real en el sector debido a las barreras de entrada existentes. Las 3 primeras marcas comerciales copan el 42% de las ventas, y solo las 10 primeras tiene el 85% de la producción, que en total factura 4 mil millones de euros.
– El aceite de oliva no está solo y tiene que competir con otros productos como son los aceites de semilla y de girasol, que le restan ventas.

Previsiblemente, estamos condenados a abrir mercado y organizarnos de forma eficiente debido (entre otros) a factores productivos y de capacidad para absorber a nivel interno un producto tan excepcional como el aceite.

Por último, tal y como podemos encontrar con otra joya nacional: el vino, la distinción entre todas las variedades de producción por zonas y tipologías crea en el consumidor especializado una cultura de producto, que puede llegar a acabar generando sinergias interesantes como el óleo turismo.


EL SECTOR DEL ACEITE DE OLIVA EN ESPAÑA
 
GRANDES
PRODUCTORES
PPALES IMPORTADORES ESPAÑOLES
ESPAÑA 38% ESTADOS UNIDOS 35%
ITALIA 20% ITALIA 17%
GRECIA 13% CANADA 6%
BRASIL 6%
NUEVOS
PRODUCTORES
TUNEZ 8% PPALES. CONSUMIDORES (EXCL. ESPAÑA)
TURQUIA 5% ESTADOS UNIDOS 8%
MARRUECOS 3% FRANCIA 3%
PORTUGAL 2% REINO UNIDO 1%
ARGELIA 1% BRASIL 1%
AUSTRALIA 1%
COMERCIALIZADORAS JAPON 1%
SOVENA 82.000 RESTO DEL MUNDO DIFERENCIA
SOS –
DEOLEO
71.000
COOSUR 42.000 DATOS SIGNIFICATIVOS ESPAÑA
URZANTE 36.000 OLIVOCULTORES 400.000
GRUPO
IBARRA
32.000 ALMAZARAS 1.755
HOJIBLANCO 28.000 ENVASADORAS 1.500
* Datos en Miles
de litros
REFINERIAS 22
CONSUMO ACEITE
ESPAÑA
PORCENTAJE NUMERO DE OLIVOS
OLIVA 70% ANDALUCIA 61,80%
GIRASOL 28% CASTILLA – LM 12,80%
ORUJO 2% EXTREMADURA 10,50%
  RESTO ARAGON
CATALUNYA
VALENCIA