La compañía de energías verdes GRENERGY RENOVABLES, que surgió en el año 2007 como una idea inicial de desarrollo incipiente de un por entonces joven empresario español llamado DAVID RUIZ DE ANDRES, se ha logrado convertir con el transcurso del tiempo y gracias a una política brillante y acertada de crecimiento basada en unos fundamentos claros de negocio e inversión, en una compañía sólida que cotiza en el mercado continuo de la Bolsa de Madrid que presenta una capitalización bursátil, que pese a las fuertes bajadas que sufre el mercado en estas fechas derivadas de las consecuencias financieras de la reciente invasión por parte del ejército ruso en  Ucrania,  superior a los 610 millones de euros; valor que aunque elevado en función del balance subyacente de la empresa podemos considerar como adecuado pese a la alta inflación y la especulación existentes en el sector de las energías renovables, así como en función a la valoración real de sus activos y la perspectiva futura del desarrollo de los mismos.

Grenergy busca seguir creciendo en Europa y entra en almacenamiento – pv  magazine España

Este brillante empresario, a través de su empresa DURAN VENTURE CAPITAL, mantiene a la fecha, y pese a la realización en 2021 de una última ampliación de capital en la empresa con el objetivo último de dar entrada a nuevos partícipes y captar con ello recursos financieros para poder lanzar otros proyectos de la compañía, su participación mayoritaria en el capital como principal accionista de GRENERGY RENOVABLES que le permite el control del 58% de la acciones. Y esta presencia en el accionariado y su implicación en la gestión diaria del negocio como CEO de la firma, tiene a nuestro juicio un peso fundamental en la valoración que el mercado realiza de la compañía, ya que su permanencia en el capital, y por tanto la posible y cómoda renuncia temporal a fuertes plusvalías, conllevan un gran componente de valor añadido al negocio como tal. Su persona representa una brillante trayectoria empresarial que se inició en el año 1999, con tan solo 26 años de edad, con la creación de la empresa MARP MARKETING Y PRODUCTOS, dedicada a la comercialización de pequeño artículos publicitarios fabricados inicialmente en diferentes países asiáticos y que gracias a una adecuada política comercial pronto logró tener entre su cartera de  clientes a grandes multinacionales como ALTADIS, COCA-COLA o GOOGLE a quienes vendía sus productos, y que termina culminando con el éxito actual de GRENERGY RENOVABLES.

Esta última compañía, tras más de ocho años de existencia y ya con uno de implantación activa en Chile, salió a cotizar en el MERCADO ALTERNATIVO BURSATIL (MAB) a un precio de 1,18 euros por cada acción buscando así lo que parecía una fórmula más que razonable para poder darse a conocer entre potenciales inversores que le ayudaran a posicionarse en una actividad que requería en su crecimiento la necesidad de cuantiosos recursos económicos y donde existía  una necesidad de apalancamiento bancario elevado que llegaba a consumir normalmente hasta el 80% de los fondos necesarios de la inversión proyectada. Este lanzamiento fue complementado en el año 2019 tras su salto al MERCADO CONTINUO, donde la compañía llegó a cotizar a 29,30 euros la acción a finales del año 2020, lo que implicaba de facto una valoración para GRENERGY RENOVABLES cercana a los 1.000 millones de euros para el total de compañía, lo que le podía llegar a permitir, como así sucedió, el lanzamiento futuro de nuevas ampliaciones de capital para adecuar sus recursos a las necesidades de nuevos proyectos (105 millones de euros en el año 2021) así como una mayor visibilidad para acudir al mercado de bonos y deuda a largo plazo.

Grenergy planea ventas de parques solares y eólicos para financiar su  expansión

Tras comenzar a operar sus primeros proyectos en España (con parques solares fundamentalmente en las provincias de Cuenca, Toledo, Sevilla, Granada y Ávila), GRENERGY RENOVABLES, y ya a partir del año 2014,  dado el incierto panorama existente en el mercado español por causa de sus continuos cambios legislativos, comenzó su proceso de implantación territorial teniendo su base de crecimiento en Chile para posteriormente poder situarse en otras naciones latinoamericanos como Perú, Argentina, Colombia, México así como últimamente en Italia, Irlanda, Reino Unido y a inicios ya de este ejercicio, Estados Unidos.

La actividad fundamental de la compañía, que con el tiempo fue consolidándose hasta la que hoy en día desarrolla, cubre la totalidad de los procesos necesarios para la creación y explotación final de parques de energía renovable, fundamentalmente fotovoltaicas pero también en algunos casos concretos eólicos, abarcando la necesaria búsqueda de los terrenos apropiados para su desarrollo, la obtención de las licencias y permisos necesarios, la confección de los proyectos y el cierre de acuerdos con los proveedores y suministradores para su construcción definitiva, su finalización así como las negociaciones y cierres de acuerdos bilaterales a largo plazo con operadores finales que adquieran, a precios pactados y con contratos a largo plazo, la energía producida. Entre sus actividades se encuentra también incluida la estructuración financiera de cada una de las operaciones, que normalmente se realizan a través de empresas creadas ex profeso para cada proyecto (más de 146 empresas en cartera destinadas a obras en marcha y posibles proyectos futuros) y que cuelgan de una matriz única existente por país de actuación, el mantenimiento de las plantas en propiedad así como de otras titularidad de terceros y la venta y colación a inversores finales de los proyectos terminados y en funcionamiento con el fin de dar rotación a activos ya maduros en búsqueda de una rentabilidad apropiada a la inversión realizada en su momento y como fórmula eficaz para buscar nuevos proyectos de mayor tamaño.

El modelo de negocio GRENERGY RENOVABLES cambió fundamentalmente a partir del año 2012, ya que pasó de ser una compañía cuya actividad se basaba fundamentalmente en tramitar licencias y proyectos de parques renovables para que otros las llevaran a cabo, a realizar una apuesta clara por un posicionamiento final en todo el proceso, desde su fase inicial hasta su terminación, reteniéndolos una vez concluidos y ya en explotación en su balance por un periodo prolongado hasta su rotación si finalmente ésta procede.

De hecho, los ingresos que obtiene GRENERGY RENOVABLES proceden de diferentes vías de negocio:

  • El principal, los ingresos obtenidos por la venta de parques solares clasificados en su balance como existencias finales.
  • Otros ingresos obtenidos por contratos de construcción, bien propios o para terceros, cuyos cobros son facturados según los avances de obra.
  • Facturación, aunque de poca cuantía en su porcentaje sobre el total, por prestación de servicios administrativos y de mantenimiento de parques fotovoltaicos ya terminados.
  • Los derivados de la venta de energía en sus parques, mediante acuerdos a largo plazo con grandes operadores.

En plena fase de crecimiento y con más de 160 empleados en plantilla, GRENERGY RENOVABLES ha desarrollado más de 50 parques energéticos con una capacidad total superior a los 600 Mw y cuenta para su futura trayectoria con un posible pipeline en desarrollo, aunque bien en diferentes fases y en todo caso condicionado a posibles incidencias que puedan presentarse en el futuro y que por tanto hacen que no todos los proyectos terminen con éxito, de 10 Gw.

El cierre reciente presentado por GRENERGY RENOVABLES en lo referente a las cuentas anuales del ejercicio completo terminado el 31 de diciembre 2021 nos muestra una tendencia positiva de sus resultados, así como un crecimiento en sus principales ratios.

Las ventas, que se incrementaron un 82%, hasta situarse al cierre del año en 220 millones de euros, deben fundamentalmente su crecimiento al incremento en la facturación (más de un 77%) de la cifra de negocio alcanzada por la venta de parques terminados a terceros (con una potencia conjunta de 103 Mw y 197 millones de euros sobre el total), los cuales han sido adquiridos por estos inversores como forma de obtener una rentabilidad cierta y estable a largo plazo. El resto de las ventas de la compañía han sido obtenidas en cuanto a 20 millones de euros por la facturación de energía a operadores y los otros 2,8 millones de euros por la prestación de servicios; cifras ambas todavía bajas para obtener velocidad de crucero en esas divisiones.

Los fondos propios crecieron hasta los 162,4 millones de euros, desde los 48,8 millones de euros que presentaban al finalizar el ejercicio 2020, gracias fundamentalmente a la exitosa captación de fondos obtenidos en la ampliación de capital, así como en menor medida, los resultados positivos logrados por la compañía y llevados a reservas.

El EBITDA que creció un 45% en este ejercicio, no logró transformarse, por la elevación de la deuda y el incremento de las amortizaciones realizada sobre los activos, en un cuantioso crecimiento de los resultados netos, que pasaron a situarse en 16 millones de euros frente a los 15,2 millones de euros del año 2020.

También y en lo referente al análisis del ejercicio 2021, destacar el enorme esfuerzo realizado por la compañía en inversiones, cuantificadas éstas en 198 millones de euros y destinadas fundamentalmente al desarrollo de sus parques en Escuderos (Cuenca), que se llevó más de 112 millones del CAPEX, Chile y Colombia.

No obstante, también existen puntos a tener en cuenta a la hora de valorar adecuadamente los riesgos que el negocio de GRENERGY RENOVABLES puede presentar. Uno es su tamaño, ya que la compañía compite en un mercado donde existen numerosos operadores de mucho mayor tamaño y que por lo tanto pueden acometer inversiones que en su actual dimensión GRENERGY RENOVABLES no puede plantearse.

Otra es la tremenda especulación existente en el sector, que tiene su incidencia en la probable subida en un futuro de todos los costos que intervienen en el proceso de construcción, y dada la posible subida en los tipos de interés, la caída en los precios de cierre de las operaciones de venta, lo que sin lugar a dudas supondrá una caída en los márgenes finales obtenidos en las mismas.

El tener negocios, caso de Argentina u otros países sudamericanos, con economías debilitadas e inestables, puede exponer las inversiones realizadas a las consecuencias de una inflación galopante en los costos, así como a un deterioro o devaluación de la moneda local con respecto al dólar/euro. A esto hay que añadir las nefastas consecuencias de los continuos cambios legislativos y la tendencia reguladora por parte de los diferentes Estados que, a pesar de implicarse en el desarrollo de nuevas tecnologías e inversiones, con sus medidas cambiantes muchas veces generan desconfianza entre los inversores institucionales.

Como siempre y a continuación mostramos al lector algunos datos económicos de las principales cifras de la compañía con el fin de que pueda valorar las mismas en su adecuada dimensión.

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